Sin estar aún certificado como Pueblo Mágico, en el poblado de Cócorit impera el realismo mágico en su máxima expresión, pues se dice que las esculturas gigantes de las iguanas elaboradas por el escultor Arturo Hernández, iniciaron hoy una emigración a otros sitios de la Comisaria.

 

Al parecer, el motivo de este inimaginable éxodo de las seis iguanas monumentales, cuatro hembras y dos machos, es alejarse del calor y embellecer otros lugares del pueblo con el fin de atraer el turismo y asombrar a los espectadores durante su visita a este destino rural.

 

Edda Chávez, coordinadora del proyecto “Alas de mi pueblo”, señaló que simplemente las iguanas desaparecieron de los gigantescos árboles de la plaza pública de Cócorit, sin que hasta el momento se tenga ubicación de su paradero, pero todo indica que siguen en la comisaría y pronto sabremos de ellas.

Mientras que el Secretario de Desarrollo Económico, Raúl Montes Elizondo, detalló que la elaboración de estas esculturas a base de fibra de vidrio, se realizaron gracias al apoyo de la asociación civil E-Comunidad, cuyos miembros también se encuentran en la búsqueda de las seis iguanas gigantes.

 

“Invitamos a promotores culturales, artistas plásticos y a la comunidad en general a que nos ayuden a localizar el nuevo destino de estos especímenes, por lo que agradecemos cualquier indicio que nos lleve a su ubicación, ya que forman parte del legado cultural del maravilloso pueblo de Cócorit”, manifestó Montes Elizondo.

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *